viernes, 25 de septiembre de 2009
El Faro - 17/09/09
Que este es un país pendular es una afirmación que no necesita demasiado esfuerzo para ser demostrada, y no lo decimos por la cantidad de pendones y proxenetas que pululan por las ondas, no, decimos esto por el cambio de óptica que se está operando en torno a la educación... y este cambio, no es producto del desastre continuo en el que vive el sector educativo... ni por el lugar que ocupan los estudiantes españoles en el ámbito europeo... ni tampoco es debido al porcentaje de bajas por enfermedad que sufren los profesores... cualquiera de estos motivos sería suficiente para replantearse los errores constantes de los distintos ministros de educación de los gobiernos de la monarquia... eso si no nos planteamos las metidas de pata de los varios consejeros de educación de los reinos de taifa llamados comunidades autónomas... porque si lo hiciéramos tendríamos motivos suficientes para perseguir por el medio que consideráremos licito a toda la clase política. No pretendemos volver al principio que decía aquello de "la letra con sangre entra", ni reivindicar el uso de la santa ostia para imponer disciplina... de lo que se trata es de acabar con 30 años de prácticas, de todas esas teorías absurdas de tanto pijo progre que convertía a la comunidad educativa en una especie de happening en el que todos se transformaban en coleguitas por arte del buen rollito... o que permitía que un individuo pasara de curso después de estar un año sin darle un palo al agua, no fuera a pasar que se traumatizara el pibe... Parece que el sentido común se empieza a imponer... parece que la sociedad comienza a darse cuenta de que tanta complacencia no nos conduce a ningún lugar... a no ser que se elija el fracaso abismal como destino.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario